Agresividad y reactividad en perros: por qué no son lo mismo y por qué confundirlo empeora el problema
CAPONE CIPRIANI
1/6/20262 min read
Introducción a la agresividad y reactividad en perros
Cuando se trata del comportamiento canino, la agresividad y la reactividad son términos que a menudo se confunden. Sin embargo, es importante entender que no son lo mismo. Mientras que la agresividad puede ser una manifestación de dominación o defensa, la reactividad generalmente se refiere a una respuesta excesiva a estímulos externos. Esto es crucial para resolver conflictos de comportamiento de manera efectiva y evitar errores que pueden empeorar la situación.
Diferencias clave entre agresividad y reactividad
La agresividad en perros puede producirse por diversos motivos, como la protección del territorio o el miedo. Por ejemplo, un perro que ladra y muestra los dientes cuando una persona extraña se acerca a su hogar está actuando de forma agresiva para defender lo que considera su territorio. Por otro lado, un perro reactivo podría ladrar y responder de forma excesiva solo al ver a otro perro en la calle, independientemente de que se trate de una amenaza real o no. Esta reactividad puede surgir por miedo, falta de socialización, o simplemente un exceso de excitación ante estímulos que no puede manejar.
Error común entre los propietarios y el camino hacia la solución
Un error común entre los propietarios es tratar de corregir la reactividad con medidas agresivas, como gritar o utilizar collares de choque. Este enfoque no solo puede agravar la reactividad, sino que también puede llevar a situaciones de agresividad. La rehabilitación adecuada puede requerir un enfoque diferente; en algunos casos, el adiestramiento a domicilio es necesario, especialmente si el entorno familiar está contribuyendo a comportamientos negativos. Sin embargo, en situaciones más complejas, como síntomas graves de agresividad o reactividad, puede ser más efectivo trabajar en un centro especializado donde se pueda gestionar mejor el entorno y proporcionar apoyo profesional.
Si tienes un perro que muestra comportamientos que no entiendes, es esencial buscar evaluación profesional. Los adiestradores calificados pueden ofrecer diagnósticos adecuados y un plan de entrenamiento basado en las necesidades específicas de tu perro. No todos los casos son iguales, y un enfoque personalizado puede hacer la diferencia. Además, no subestimes la importancia de la intervención temprana; abordar estos problemas a tiempo puede evitar que se desarrollen en problemas más grandes.
Conclusión
En resumen, entender las diferencias entre agresividad y reactividad en perros es crítico no solo para el bienestar de los animales, sino también para la seguridad de los propietarios y de quienes los rodean. Al evitar confundir estos términos, puedes tomar decisiones informadas y buscar el tipo de adiestramiento adecuado. Siempre considera la posibilidad de una evaluación profesional para abordar las inquietudes y encontrar la mejor solución para tu perro en Sevilla.
